Paula realiza su trabajo desde la pulsión, con la sensación de molestia, con la necesidad de reparar. En su obra la construcción es emocional.
La recolección/apropiación que realiza corresponde a pequeños fragmentos de historias, para así de lo general entrar a lo personal. Símbolos que provienen de la cultura popular, de la casa y del cotidiano de la infancia, del rol impuesto. La mujer, sus prohibiciones, obligaciones, el nacer para otros, para ser vista, han sido sus preocupaciones y lucha.
“La imagen me seduce completamente, lo que puede despertar en cada uno, las profundidades a las que puede llegar por su actuación en la memoria y su implantación como experiencia vivida, la capacidad que tiene de construir una realidad, de disfrazarse de cierto, de única verdad irrefutable.
Prefiero el hacer y reconstruir de lo destruido, de lo inutilizable y así volver a construir algo que parece que se cae y se destruye pero que se mantiene desde lo mínimo.”
Vive y trabaja en Valparaíso.